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Leyzaola, descobijado e iracundo

Leyzaola julian
Ante la revelación del pacto que efectuó con Morena, para ir como candidato a diputado federal de la alianza Juntos Haremos Historia, en el distrito 08, Julián Leyzaola Pérez no precisamente...
Gerardo Fragoso M | Desde Tribuna |   marzo 14, 2018 14:22

Ante la revelación del pacto que efectuó con Morena, para ir como candidato a diputado federal de la alianza Juntos Haremos Historia, en el distrito 08, Julián Leyzaola Pérez no precisamente “río”, como asegura al pretender desmentir lo que ayer se dijo en este lugar. Por el contrario, montó en cólera.

Leyzaola había pedido algunas horas para escribir y publicar, en su perfil de Facebook, uno de sus habituales choros mareadores, donde mezcla religión con política, a fin de justificar su candidatura con el rollo de pelear por “una causa superior”.

Pero la descobijada que se le puso ayer en Desde Tribuna acabó con dicha “estrategia”.

Por eso, su coraje.

Si Leyzaola no fue candidato, ¿por qué fue ayer, al Palacio Municipal de Tijuana, para solicitar una carta de residencia?

¿Y por qué, cuando le preguntaron, como marca el procedimiento, para qué la necesitaba, dijo que “para una candidatura política”?

Para que Leyzaola vea que no hablamos por hablar, podemos decirle que presentó un recibo de agua a fin de obtenerla.

Supongo que al teniente coronel no hará falta decirle la dirección que tiene ese recibo de agua, ¿o es que si, Julián?

Ayer, los verdaderos izquierdistas estaban azorados por la postulación de Leyzaola.

Y, desde su perfil en Facebook, Pablo Yáñez Plascencia salió a defenderlo.

Si, el mismo Pablo que, hace casi cuatro años, se rasgaba las vestiduras por el hecho de que Bárbara Contreras repartiera los cargos de la primera mesa directiva del Parlamento de la Juventud, entre priistas y panistas.

Los cuestionamientos de los auténticos izquierdistas coparon un post de Yáñez, quien no tuvo empacho en afirmar que Leyzaola debía ser candidato porque “la patria es primero” y, al ser postulado por Juntos Haremos Historia, el teniente “se convierte en un patriota”.

Yáñez defendió lo indefendible, afirmando que Leyzaola “no es mocho” y que “públicamente, ha dicho estar a favor de la despenalización del aborto y del matrimonio igualitario”. ¿Acaso Pablo no sabe que Leyzaola profesa una religión evangélica y Encuentro Social –no confundir con el PES estatal– es quien lo postula?

Ya desatado, ante el cuestionamiento de uno de sus seguidores quien, en tono irónico, dijo “vamos a torturar en nombre de la patria”, Yáñez espetó: “Hay mucha gente que debe ser ajusticiada”.

Esa es una afirmación vergonzosa en alguien que se diga izquierdista, pues escupe en la memoria de cientos de mujeres y hombres torturados y asesinados, en las dictaduras sudamericanas, por militares como Leyzaola. Incluso, mandatarias izquierdistas, como Dilma Rousseff o Michelle Bachelet, fueron torturadas en su día. Pero, en su afán desmedido de gozar del poder, Yáñez dobla la historia y se la pasa por el arco del triunfo.

¿Con qué cara van a salir Yáñez y otros defensores morenistas de Leyzaola, a criticar que sus rivales pactan con medio país, en las próximas semanas, cuando están dispuestos a meterse bajo las cobijas con cualquiera que les dé votos? Congruencia es credibilidad.

Comentarios: gerfragoso@gmail.com

Twitter: @gerardofragosom


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